13 de setembre 2007

No soy yo...


Hay momentos en los que todo va muy bien, pero en un momento dado nada es lo era y no se sabe dónde -en qué punto - dejó de serlo. Para los caracteres acostumbrados a los cambios, quizá les preocupe por un par de noches, sin embargo, para aquellos que son menos creyentes de sí mismos, a lo mejor les produce varios tipos de ansiedad. Ansiedad por haber perdido aquello que tenían, ansiedad por si ha sido él el causante... y no es bueno.
Dicen que hablando se entiende la gente; supongo que tienen razón. Pero a veces hablar no arregla nada, o incluso lo agrava.


Hay momentos en los que uno quiere guarecerse, esconderse entre las sombras y no aparecer. O al menos esperar a ver si es suficientemente importante como para que alguien la busque y la encuentre.
No sé si eso es de cobardes, o sólo es mi impresión. Esconderse no está bien, al menos no si lo haces durante toda una vida. Quizás sea momento de echar la cara a fuera y poner las cosas en su sitio, las pisadas duelen y el rencor se guarda. Luego pasa lo que pasa: pagan justos por pecadores.


Pero después de todo, quedarse pensando no es lo mejor que uno puede hacer así que como conclusión dejaré una pequeña pero preciosa frase, que supongo que me viene a medida, porque no me pasaría lo que me pasa si no fuera por creer en mis amados cuentos de hadas.

"...son malos tiempos para los soñadores..."

Etiquetes de comentaris: